La evolución del significado del trabajo en Chile

La evolución del significado del trabajo en Chile

El significado del trabajo se refiere a la importancia, el valor y el sentido que las personas que son parte de una sociedad le atribuyen al trabajo en sus vidas. Desde esta perspectiva, el trabajo no solo es una actividad económica, sino que también un constructo social y cultural que influyen en cómo se percibe, se experimenta y es abordado por parte de los individuos.

 

Es evidente que en las últimas décadas el significado del trabajo en Chile ha experimentado transformaciones significativas, impulsados principalmente por los cambios sociales, económicos y tecnológicos. Estos cambios reflejan la evolución de la sociedad chilena en general y plantean nuevos desafíos y oportunidades para las empresas que buscan crear entornos laborales más satisfactorios para atraer y retener al mejor talento.

 

En las últimas décadas el significado del trabajo en Chile ha estado moldeado por dos grandes corrientes culturales predominantes: la patronal y la neoliberal. La cultura patronal, heredada del régimen de haciendas del siglo XIX vigente en el país, concibe el trabajo como una actividad eminentemente productiva, donde los valores del esfuerzo, la lealtad y la obediencia eran fundamentales. Esta cultura del trabajo implicaba, por tanto, una fuerte asimetría en las relaciones de trabajo y sometimiento personal.

 

Por otro lado, la cultura neoliberal, que surgió principalmente en las últimas cinco décadas, posicionó el trabajo como una actividad necesaria para que las empresas se mantuvieran competitivas, y de esta forma pudieran sobrevivir en el tiempo. El trabajo, junto con la educación, se instaura, de manera real o imaginaria, como medio de integración y movilidad social de las personas. Esta corriente instauró además, y con mucha eficacia, la idea de que el éxito y el bienestar personal dependen exclusivamente del esfuerzo individual, lo que convirtió el trabajo en un espacio de sacrificio, competencia y estrés.

 

Tanto la cultura patronal como la neoliberal comparten la noción de que el trabajo implica un fuerte sacrificio personal y una pérdida de la propia individualidad. Sin embargo, esta lógica comienza a ser cuestionada a partir de los impactos negativos que se comienzan a observar en el bienestar, la salud mental y el compromiso de los trabajadores, así como por el surgimiento de nuevos valores y aspiraciones en la vida de parte de las nuevas generaciones de trabajadores.

 

Ante esta situación, comienza a surgir una corriente cultural del trabajo más humanista, que comienza a enfatizar la importancia de la calidad de vida laboral, el bienestar emocional y la satisfacción personal en el trabajo. Esta corriente reconoce la necesidad de encontrar un sentido y propósito en el trabajo, así como de establecer relaciones saludables y equitativas en el ámbito laboral. La corriente humanista ha llevado también a un mayor reconocimiento de la importancia de la conciliación entre el trabajo y la vida personal, así como de la necesidad de promover el bienestar integral de los trabajadores. Se ha comenzado a valorar la diversidad, la autonomía y el equilibrio en el trabajo, buscando generar ambientes laborales más inclusivos y saludables. Desde esta perspectiva, el trabajo debe ser una fuente de sentido, vocación, bienestar, desarrollo, equilibrio e inclusión.

 

Si bien esta nueva lógica y concepto del trabajo surge de una visión renovada que las empresas comienzan a desarrollar hacia los trabajadores, ha sido impulsada significativamente por un cambio en el equilibrio de poder entre empleadores y empleados, especialmente para aquellos profesionales con formación y competencias altamente demandadas en el mercado laboral. La creciente relevancia del factor humano como elemento clave para el éxito empresarial, junto con la necesidad de atraer y retener el mejor talento disponible, ha llevado a las organizaciones a buscar e implementar estrategias orientadas a satisfacer las necesidades y expectativas cada vez más personalizadas e individualizadas de los trabajadores.

 

Un reflejo de esta nueva corriente más humanista en torno al significado del trabajo es lo que revela el Estudio Zoom al Trabajo de la consultora Visión Humana. Basado en encuestas realizadas a más de 1.000 trabajadores chilenos de diversas edades y sectores laborales, este estudio evidencia una creciente valoración por parte de los empleados de aspectos como la calidad de vida en el trabajo, la flexibilidad horaria y de formatos laborales, las opciones de conciliación familiar, las oportunidades de desarrollo personal y profesional, y la importancia de trabajar en entornos laborales amables y saludables.

 

Si bien la cultura patronal y neoliberal siguen siendo predominantes en la construcción del significado del trabajo en Chile, en los últimos años ha emergido una corriente más humanista que busca promover una visión más equilibrada y centrada en las personas. Esta nueva perspectiva reconoce la relevancia de considerar factores como el bienestar emocional, la satisfacción personal y la conciliación entre el trabajo y la vida privada. Es fundamental que las empresas reconozcan esta corriente, que ha llegado para quedarse, y seguir evolucionando en sintonía con las nuevas expectativas que seguirán surgiendo por parte de los trabajadores.

 

Si quieres conocer el significado que los trabajadores de tu empresa le asignan al trabajo y cómo pueden ser segmentados en base a esto, en Visión Humana podemos ayudarte.