Autorecompensa y satisfacción personal en Chile

Alejandra López, Analista de Investigación y Tendencias, Visión Humana

Las personas muchas veces nos auto-condicionamos para moldear nuestro comportamiento y darnos motivaciones o significado a nuestros distintos quehaceres, aunque hay tareas que no precisan de ningún premio, ya que son en realidad el premio en sí mismas, o porque existe una motivación intrínseca que nos empuja a concretarlas. La auto-recompensa está pensada para las tareas que son de carácter obligatorio, o para las que simplemente no nos generan tanta satisfacción, es decir, cuando lo que tenemos que hacer no es motivante en sí mismo, vamos por la motivación exterior, un premio que nos damos (a veces de manera inconsciente) para reconocernos a nosotros mismos (muchas veces cuando vemos que nadie más lo hace) que hicimos un buen esfuerzo y merecemos recompensa por ello, y en Chile somos muchos los que optamos por ello.

En 2018 el 78% de los chilenos y chilenas declararon que acostumbran a premiarse de vez en cuando comprándose algo. Este comportamiento de compra asociado a la auto-recompensa, lo hemos indagado en Visión Humana desde 2006, en nuestro estudio Chilescopio® además de otros tipos de comportamiento de compra, y llama particularmente la atención porque aumenta 18 puntos respecto a 2017 (alcanzando la cifra más alta registrada desde que se mide en el estudio), y porque además observa una tendencia significativa al alza.

Asimismo, en Chilescopio® también medimos temáticas del estilo de vida de la sociedad chilena, entre ellos la satisfacción que tienen las personas respecto a los siguientes aspectos de la vida personal: relación con la pareja, círculo de amistades, la comuna en la que vive, estado de salud física, aspecto o apariencia física, situación económica propia, la disponibilidad y uso del tiempo libre, el desarrollo profesional, la relación con la familia, el estado de salud mental, la forma de ser de los chilenos y la sociedad en general[1], y en la última versión de 2018, tenemos que el promedio de satisfacción de todos los aspectos medidos alcanzó la cifra más baja registrada desde que comenzó el estudio.

Viendo la auto-recompensa como una forma paliativa de subir el ánimo cuando estamos insatisfechos con la vida, se podría pensar que ambos aspectos estarían estrechamente ligados, no obstante, en la evolución del promedio de la satisfacción personal de los chilenos y chilenas, vemos que no hay una tendencia clara que refuerce este pensamiento.

Esto nos lleva a preguntarnos si efectivamente la satisfacción personal impacta cómo nos comportamos frente al consumo y las compras. Efectivamente, hay temas en la vida personal que podrían impactar en menor o mayor medida, que estarían perdiéndose si sólo se analiza el promedio de satisfacción personal.

Hilando más fino, encontramos un aspecto en particular de la vida personal que podría darnos más indicios que nos ayuden a comprender este fenómeno, el cual registra también la cifra más baja de satisfacción en 2018: la situación económica.

Si bien vemos que este aspecto ha tenido una evolución sin mayores variaciones, se destaca que la baja en su satisfacción en 2018 coincide con el aumento en la auto-recompensa como comportamiento habitual de compra de los chilenos y chilenas, lo que nos hace intuir que puede estar relacionado, el fenómeno de la auto-recompensa con la baja satisfacción personal con la situación económica propia, por lo que resulta ser de los aspectos más relevante a estudiar en la versión 2019 de nuestro estudio Chilescopio®.

 

[1] La forma de ser de los chilenos, y la sociedad en general, son aspectos medidos desde la versión Chilescopio® 2018